Cambiar de dinámica para volver cuanto antes a la senda de la victoria tras las dos derrotas consecutivas. Ese el objetivo del Cádiz en el encuentro contra el San Roque de Lepe, según señaló ayer el entrenador del conjunto amarillo, Alberto Monteagudo, una vez concluido el entrenamiento matinal celebrado en la Ciudad Deportiva de El Rosal.
"Conocemos bien al rival, sabemos dónde nos puede hacer daño", comentó el preparador cadista sobre el partido que le espera mañana a su equipo en el estadio Carranza.
El cuadro gaditano llega a la quinta jornada con la reciente experiencia de dos tropiezos seguidos a los que el técnico quiere sacar partido. "A nadie le gusta perder, pero de las derrotas se aprende y el equipo se hace más fuerte". Eso sí, reconoció que "cuando te gana una escuadra que es peor te hace más daño".
Monteagudo le ha dado más de una vuelta al inesperado varapalo contra el Villanovense. "He visto dos veces el partido y era de 0-0", apuntó el manchego con la mente puesta ya en el siguiente compromiso liguero. Y es que tras la derrota en tierras extremeñas, "a partir del lunes trabajamos sobre los errores" con el fin de mejorar. "El trabajo no ha cambiado por las dos derrotas".
En realidad el curso no acaba más que empezar, como reflejó el responsable del vestuario. "Llevamos poco tiempo, transmito confianza al equipo", expuso Monteagudo antes de añadir que "tenemos que confirmar que las derrotas fueron un accidente; el equipo crece y está más entero a nivel defensivo".
Las dos derrotas han provocado revuelo en la afición y en la prensa, algo de lo que no rehuye el entrenador. "Cádiz es así de especial porque hay mucha gente está detrás del equipo y eso me encanta, estamos para que opinen de nuestro trabajo, es un sitio bonito de estar con presión". Sin embargo, "con cuatro jornadas disputadas, es irreal hablar de presión". De lo que sí está seguro elmíster es de que la afición "irá a muerte con nosotros".
El técnico albaceteño ha estudiado al rival de mañana. Como punto fuerte, "ellos cortan y buscan el espacio, lo tienen muy claro". Pero el conjunto lepero también tiene debilidades. "Sufren a balón parado y en el juego tienen defectos, como también los tenemos nosotros", reconoció Monteagudo.
El Cádiz ha ganado sus dos choques de Liga en casa y el reto es "seguir siendo fuertes en Carranza", subrayó el entrenador. "La idea es que en casa sea difícil que se lleven puntos, hay que ganar cada partido". De hecho, nadie de la plantilla "piensa en perder". Al contrario. "Pensamos en el triunfo, en sumar puntos y escalar puestos".
Monteagudo es consciente de la importancia que tiene dejar la portería a cero. "Partimos de esa base, el equipo tiene que meterse en la cabeza que tiene que ser difícil recibir un gol". Y es que el técnico tiene claro que para estar en las posiciones de cabeza "tenemos que estar entre los equipos menos goleados" del grupo.
El deseo es que mañana el Cádiz no vuelva a tener el marcador cuesta arriba a las primeras de cambio -como en los cinco partidos anteriores- porque "es difícil levantar un gol en contra", admitió el manchego. "Hay que mantener la portería a cero y tener la confianza que da eso, ojalá nos pongamos por delante". Monteagudo no oculta los problemas de su equipo en determinadas situaciones. "El equipo tiene ocasiones y de pronto recibe un gol. A ver si el del domingo es un partido sin altibajos y defendemos y atacamos bien", concluyó.

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