
El tren del ascenso a Segunda B partió desde Lepe hace más de un mes. Tras pasar por Toledo y Villanueva de la Serena, la próxima y última parada ya está marcada en el calendario: Binissalem.
A priori, el rival más asequible. No en vano, se trata del único cuarto clasificado de grupo –junto a Los Barrios– que se ha metido en la última eliminatoria por el ascenso. Pero la solvencia defensiva que ha mostrado el equipo mallorquín a lo largo de la fase de ascenso habla de un rival complicado.
En la primera eliminatoria, el Binissalem se deshizo del Reus. Tras ganar por 1-0 en casa, los baleares lograron empatar sin goles en Cataluña para sentenciar su pase. El bombo fue caprichoso en la segunda fase y del cruce salió el Atlético Monzón. Un conjunto muy rocoso que había sido campeón en el grupo aragonés. Sin embargo, los mallorquines lograron vencer 0-1 en la prórroga en la localidad oscense tras el empate sin goles de la ida.
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