
Si hay un partido en la temporada que no requiera presentación quizás sea éste. El San Roque visita el Alfonso Murube y se mide al Ceuta o lo que es lo mismo, una versión similar al equipo aurinegro de la pasada temporada. Hasta 11 caras conocidas habrá en el enfrentamiento y de ahí lo especial del encuentro.
Y es posible que el choque sea más especial para los miembros del equipo caballa que para el propio San Roque. No en vano, lo vivido por Lobera, Germán, Hornillo, Pau Torres, Fernando, Pereira, Julio de Dios, Sayabera, Santana y Marcos Merino en Lepe no se le escapa a nadie. También será emotivo, pero menos para Añete, que pasó por el San Roque, pero que tras lo vivido el año pasado, preferirá olvidarlo.
Por parte del cuadro aurinegro sólo continúan José Ramón y Ekedo, aunque ambos tendrán la oportunidad de demostrar que merecieron tener más oportunidades la campaña pasada.
clave. Lejos de los sentimentalismos el partido es clave. Por un lado, un triunfo del San Roque relanzaría aún más la moral de un equipo que no quiere distraerse en Liga de sus logros en la Copa del Rey. Y por otro, ganar en el Alfonso Murube supondría dar un golpe sobre la mesa para dejar constancia de que hay muchas posibilidades de estar luchando por cotas importantes también este año.
Pero no será fácil. La historia lo demuestra con lo ocurrido en las dos últimas temporadas. En ellas, los aurinegros recibieron dos arbitrajes sibilinos que acabaron con sus posibilidades de llevarse los tres puntos, algo que merecieron en las dos ocasiones. Y en eso puede influir bastante el irregular comienzo del Ceuta. Los norteafricanos no han ganado ninguno de sus últimos cuatro compromisos oficiales (tres en Liga y uno en Copa) por lo que un nuevo tropiezo comenzaría a generar dudas en el entorno ceutí.
Eso es lo que debe aprovechar el San Roque para arrancar algo positivo. Además, por el momento el conjunto de Luis García Tevenet se muestra como un bloque sólido a domicilio donde ha sumado cuatro de los siete puntos que aparecen en su casillero.
El técnico sevillano sólo tendrá la ausencia de Cheikh, que ya recuperado de su lesión, aún entrena a menor ritmo que sus compañeros. Por su parte, el Ceuta pierde a Álex Hornillo, un baluarte en la defensa que vio la roja en el último compromiso liguero y tendrá que cumplir un partido de sanción.
Para el San Roque, ganar en Ceuta sería dar un toque de atención a sus rivales y dejar constancia de que se trata de un conjunto poderoso capaz de plantarle cara a cualquiera. Aprovechar la necesidad de los norteafricanos será clave.
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