
No hay marcha atrás. La RFEF quiere implantar un nuevo sistema de competición, que supondrá para el fútbol femenino un serio revés en cuanto a la progresión que este había conseguido desde que se implantó la Superliga y sin duda, un nuevo sistema que favorecerá a unos pocos, dejando de lado a los clubes que habían luchado el propio futbol femenino.
Para evitar esta insensatez, los equipos que conforman la Superliga enviaron a cuatro representantes para intentar convencer a los miembros de la Federación. De esa reunión, el director deportivo del Cajasol Sporting dijo que "no se ha sacado nada en claro, ya que no se ha llegado ni al final. Los representantes de los cuatro clubes tuvieron que levantarse y marcharse, ya que la Federación se negaba a debatir el nuevo proyecto. Solamente quería hablar del tema de calendarios, pero nada en cuanto a dar marcha atrás en este proyecto descabellado que tienen en mente implantar".
Para Toledo este nuevo sistema, impuesto de forma dictatorial, supone "dar un paso atrás de diez años. Se tardó mucho en que la Superliga se pusiese en marcha y la verdad es que creo que la competición cada vez ha ido evolucionando a más, sobre todo en cuanto a igualdad competitiva.. Pero las mismas jugadoras ya son las que avisan de que van a existir unos resultados muy abultados, ya que van haber clubes muy superiores a otros y esto le va a quitar emoción a la primera fase de la competición. Esto es un tema que ha iniciado el seleccionador, que nunca se ha preocupado del fútbol femenino. El siempre ha sido enemigo en cuanto a la creación de la Superliga, ya que lo que le gustaba era los grupos de nacional y que todo el mundo girase en torno de las selecciones nacionales. A este hombre, el crecimiento y la evolución del fútbol femenino no le interesa para nada.. Cobra muy bien de la Federación y encima lleva 20 años en el cargo, sin clasificar a la selección a un Mundial o Eurocopa".
En cuanto a las medidas que tomará los clubes que conforman la Superliga, Futfem.com adelanta se propondrá una División B para no dejar tirados a los ocho inquilinos nuevos. Se trata de una posible solución a todo el entuerto creado, del que se cuenta con un acuerdo con los ocho nuevos inquilinos y no dejarlos en la estacada de cara al año que viene.
Así, la Superliga seguiría siendo igual y se les sumarían los dos equipos que este fin de semana consumen el ascenso y se crearía una división paralela entre Superliga y Nacional denominada Primera División (Serie B) con los ocho nuevos clubes participantes, los segundos de cada grupo de la promoción de ascenso y serían ya doce clubes, quedando cuatro plazas libres para la inscripción de aquellos clubes a los que se les ha propuesto y que se hayan quedado rezagados o aun estén analizándolo.
Los puntos más importantes de este acuerdo serian que la Superliga seguiría denominándose como tal, considerando que el nombre está ya encajado y representa una marca interesante; que al finalizar la temporada 2009/2010, los tres últimos clasificados de Superliga harían la promoción de ascenso con los tres primeros de la Primera División y que la actual nacional pasaría a denominarse Segunda División Nacional, con seis grupos en toda España. La promoción la jugarían los seis primeros y subirían
No hay comentarios:
Publicar un comentario