
El granadino Miguel Thompson, el primer futbolista negro que se enfundó la camisola de la Real Balompédica, es, desde ayer, historia en el conjunto albinegro. El ariete, que a comienzos de esta semana comunicó a la directiva su deseo de desvincularse de la entidad, consiguió llegar ayer al fin a un acuerdo económico y su futuro nada tiene que ver ya con el equipo de Juan Carlos Añón.
Poco después de las seis de la tarde, la Real Balompédica hizo pública una nota en la que se lecía: "El delantero granadino Miguel Thompson Cabrerizo ha dejado de pertenecer a la disciplina albinegra tras la reunión mantenida en la tarde de hoy miércoles [por ayer]".
La baja, según el club se produce por "petición expresa del propio futbolista, quien se dirigió el pasado lunes al presidente de la entidad alegando sentir falta de confianza por parte del cuerpo técnico y el estado de ansiedad que ello le supone".
"Previo a la concesión de la carta de libertad, ambas partes alcanzaron un acuerdo económico que la satisface", concluye el escrito.
Desde que empezó su mala racha ante el marco rival que ha propiciado su salida de la Balompédica, no responder a las llamadas de los medios de comunicación ha sido una conducta habitual de Thompson, algo que contrasta con la accesibilidad demostrada en los primeros meses de competición, en los que llegó a ser el pichichi del grupo X de Tercera.
Thompson desconoce aún cuál será su destino inmediato, o al menos eso es lo que afirmó a los dirigentes de la Real Balompédica.
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